Busco que me quieran, que me acepten, que me escuchen, que me reconozcan, y es imposible encontrarlo. Y si lo encuentro, no dura mucho tiempo. ¿Y cómo es esto? Porque allí donde tengo que buscar, que es dentro de mí, no busco. No me doy cuenta que busco lo contrario de lo que siento: siento rabia, busco amor; siento frustración y dolor, busco su contrario, sin darme cuenta que aquello que tanto busco es justamente aquello que tanto niego.

Artículo publicado en la revista GiDona de Mayo’17.  Lee el artículo completo aquí >> Natura Respira – Gidona Mayo’17 (artículo disponible sólo en catalán)